Alcances de una investigación
El alcance de una investigación es, básicamente, hasta dónde quieres llegar con tu estudio. No es lo mismo explorar un tema por primera vez que explicar por qué pasa algo. Por eso, antes de empezar, conviene definir el alcance, porque de ahí se decide qué información necesitas y cómo la vas a trabajar.
Un alcance exploratorio se usa cuando el tema todavía no está claro o casi no hay información. Aquí la meta es ubicar el problema, entender qué variables podrían importar y tener un panorama inicial. Es como abrir el camino para estudios más completos.
Un alcance descriptivo se centra en mostrar cómo es algo. No busca explicar causas, sino retratar la situación con claridad. Por ejemplo, describir características de una población, hábitos, niveles, opiniones o frecuencia de un fenómeno.
Un alcance correlacional busca ver si dos o más cosas se mueven juntas. Aquí la pregunta típica es si cuando una sube, la otra también sube o baja. Importante: encontrar relación no significa que una cosa cause la otra, solo que están asociadas.
Un alcance explicativo es el más profundo, porque intenta responder por qué pasa algo. Aquí sí se busca identificar causas o factores que influyen, y normalmente se necesita un diseño más cuidadoso para sostener bien la explicación.
Comentarios
Publicar un comentario